José Antonio Marina: sobre los derechos
"Quiero explicar qué es un derecho. Derecho es un poder simbólico que nos permite alcanzar cosas que no podríamos conseguir con nuestras propias fuerzas. Amplía, pues, nuestro campo de acción, nuestras posibilidades. Cuando digo que tengo derecho de propiedad sobre mi casa, quiero decir que voy a poderla mantener aunque mi vecino la codicie y sea más fuerte".
"Es fácil predecir en qué consistiría una vuelta a la naturaleza, si es que semejante afirmación tuviera algún sentido: en reinstaurar el poder real, el derecho de la violencia. No es ese el camino que nos corresponde caminar. Nuestra naturaleza nos incita a sobrepasar la naturaleza, por eso nuestros derechos no son naturales. Son extra-naturales. No son nada común ni obvio, son extraordinarios".
"En la noción de derecho se articula la inteligencia personal y la inteligencia social, los intereses privados y los intereses de la colectividad".
"¿De dónde puede provenir esa fuerza que va a conceder eficacia a los derechos? Sólo puede venir del reconocimiento activo de la comunidad. Por ello, el mundo del Derecho no consagra el egoísmo, sino la solidaridad".
"Los derechos son uno de estos fines comunes que no podríamos alcanzar por nuestra cuenta, porque se basan en una reciprocidad universal. Esta es la razón de que parezca falso y peligroso hablar de derechos naturales o decir que nacemos con derechos. El orbe de los derechos es una construcción de la inteligencia humana convertida en legisladora y que, mal que bien, lleva funcionando en algunos países desde hace siglos. Su eficacia hace que nos olvidemos de que esa estructura no se mantiene sola. Nadie está amparado por los derechos si está fuera de la órbita de los derechos".
MARINA, José Antonio, El vuelo de la inteligencia, Barcelona, Plaza & Janés, 2000, pp. 153-161.
Y entre los textos que incluye el libro de Marina como anexos, los hay de gran interés para la historia de los derechos. Por ejemplo:
"Declaración de Derechos de Virginia, 12 de junio de 1776
1. Que todos los hombres son, por naturaleza, igualmente libres e independientes, y que tienen ciertos derechos inherentes de los que, cuando se organizan en sociedad, no pueden ser despojados ni privados por ninguna especie de contrato, a saber: el goce de la vida y poseer la propiedad y perseguir y obtener la felicidad y la seguridad".


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